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Catarro y resfriado común en bebés

catarro y resfriado común en bebésEl catarro y resfriado común en bebés

El resfriado o “catarro común” es una infección vírica de las vías respiratorias superiores. Es el cuadro más común en niños en edad preescolar y sobra contar los síntomas habituales 😉 (obstrucción nasal, mocos, tos, etc.)

Es una enfermedad benigna que termina resolviendose de manera espontánea, sin necesidad de medicinas en la mayoría de los casos.

Lo único que podemos hacer es tratar los síntomas y estar vigilantes para evitar complicaciones (como otitis, sinusitis, neumonía o conjuntivitis purulenta), acudiendo al pediatra en todo caso cuando el pequeño presente:

  • Fiebre durante 3 o más días
  • Dificultad para respirar
  • Decaimiento: cuando vemos que el niño está muy decaido, somnoliento y solo quiere a su mamá…
  • Dolor de oídos
  • Mocos durante más de 10 días con aspecto amarillo o verdoso
  • Rechazo de varias tomas de leche, en el caso de los bebés

Los síntomas del resfriado (irritabilidad, a veces fiebre, congestión nasal, tos que puede llegar a provocar vómitos) empiezan de manera rápida y alcanzan el pico a los 3-5 días, desapareciendo progresivamente pasados 7-14 días, aunque una leve tos puede persistir durante más tiempo.

Como comentábamos anteriormente, los medicamentos que se usan habitualmente para tratar el catarro intentan aliviar los síntomas pero pueden producir efectos adversos en niños pequeños, como aumento de la frecuencia cardíaca, somnolencia, convulsiones, estreñimiento, etc. La FDA recomienda que los medicamentos anticatarrales y antitusivos no se utilicen en menores de 4 años, especialmente en menores de 2 años. Por ello, recomendamos evitarlos en la medida de lo posible y que siempre se usen bajo la supervisión del pediatra.

En niños menores de 2 años no siempre hace falta tratamiento, a veces sólo falta seguir unas recomendaciones generales para aliviar los síntomas:

  • Extremar la higiene
  • Hidratación con líquidos adecuados a su edad (leche, agua, zumos, sopas…..)
  • Lavados nasales con suero fisiológico. En el caso de bebés podéis ayudaros de una perilla de goma para aspirar los mocos.
  • Alimentación. Los niños con resfriado suelen perder el apetito, sin que esto suponga un problema grave. Diferentes estudios relacionan los suplementos nutricionales con la mejoría o prevención de enfermedades respiratorias. Se aconsejan alimentos de alto valor nutritivo.
  • Miel antes de dormir (las abuelas vuelven a tener razón ;-).)  Os recomendamos el siguiente artículo de Bebés y Más: Se confirma lo que recomiendan las abuelas: la miel es un gran remedio para la tos.
  • Acostarlos un poco incorporados
  • Utilizar un humidificador (como el Iono-Humidificador en frío Comfort Neb Plus).  La inhalación de vapor ayuda a que el moco no sea espeso y contribuye a lubricar la vía aérea. No se debe poner en niños con bronquitis y asma.
  • Aplicación de pomadas balsámicas (como PranaBB – Respiración Fácil) o uso de parches balsámicos en niños a partir de dos años (como Fluirespira) que ayudan a mejorar los síntomas respiratorios.
  • En caso de fiebre, usar un antitérmico.

Los antibióticos no son eficaces en el resfriado común. Además, administrados inadecuadamente pueden causar efectos adversos en los niños y aumentar las resistencias bacterianas en la comunidad, pudiendo afectar el tratamiento de otras enfermedades.

Así pues los antibióticos están contraindicados a menos que aparezcan en el curso del proceso, signos y síntomas compatibles con infección bacteriana (será tu pediatra quien deberá prescribírtelo).

Finalmente, simplemente recordar que el resfriado es lo más habitual del mundo, que es muy normal que los pequeños se lo peguen unos a otros (tienen el sistema inmunitario muy inmaduro), y que debemos tomarlo con calma y paciencia 😉

Para cualquier consulta nos tenéis a vuestra disposición en info@lafarmaciadelbebe.eu.

Fuentes: