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Aerosoles presurizados para bebés y niños pequeños

Como comentábamos en el artículo “Administración de fármacos por vía inhalatoria en bebés y niños pequeños”, los aerosoles presurizados se recomiendan porque por la vía aérea, la dosis del medicamento es menor, el tratamiento comienza a funcionar antes, y tenemos menos efectos secundarios.

aerosol presurizado

Problemas respiratorios del Bebé

Un aerosol presurizado es una especie de spray que libera el medicamento en gotas muy finas.

Es un sistema muy conocido (todos conocemos el Ventolín) y muy fácil de usar, pero se complica en bebés y niños pequeños porque hay que coordinar su inspiración con la pulsación  de la mamá en el aerosol, y esto es prácticamente imposible, ¿verdad?.

Para evitar este problema se inventaron las cámaras de inhalación, que no es más que un dispositivo donde se conecta el aerosol, que mantiene la medicación en suspensión mientras que el niño respira normalmente.

De esta forma no es necesaria la coordinación pulsación-inspiración. La mamá libera el medicamento en la cámara y el niño va tomando la dosis respirando normalmente.

camara de inhalación

Las cámaras de inhalación pueden usarse de dos maneras: con mascarilla o con boquilla. Depende nuevamente de la edad y capacidad de colaboración del pequeñín.

Los bebés y niños respiran fundamentalmente por la nariz, pero la nariz actúa como filtro reteniendo parte de la medicación. Por este motivo la respiración debe hacerse por la boca.

Si es un bebé o niño pequeño utilizaremos la mascarilla, y no te preocupes si llora. De hecho es una ventaja ya que cuando el bebé llora, respira por la boca, e inhalará más cantidad del aerosol.

En niños más mayorcitos (4 – 6 años) ya puedes usar la boquilla en vez de la mascarilla para evitar la respiración nasal que se produce con la mascarilla.

resumen camaras inhalación

Uso de la cámara de inhalación con mascarilla

Como comentábamos anteriormente en bebés lactantes y niños pequeños se aconseja utilizar cámaras con mascarilla, del tipo Aerochamber, Babyhaler y Optichamber.

 El uso es muy sencillo:

 – Quita la tapa del inhalador, ponlo en posición vertical (en forma de L) y agítalo (es muy importante que lo agites bien para que el medicamento se mezcle bien y la dosis sea la correcta).

–  Acopla el inhalador al orificio de la cámara, en posición vertical, manteniendo la cámara horizontal.

–  Coloca la mascarilla sobre la carita del bebé de forma que se cubran tanto la nariz como la boca. La mascarilla debe quedar bien ajustada en la cara, pero sin cubrir en ningún caso los ojos.

–  Inclina la cabeza del pequeño un poco hacia atrás.

–  Aprieta el inhalador y dispara una sola dosis, manteniendo la cámara ligeramente inclinada hacia arriba.

–  Dejar al niño respirar unas 10 veces y quítale la mascarilla.

–  Si el pediatra ha prescrito una segunda dosis, espera entre 30 segundos y un minuto, vuelve a agitar el inhalador y repite el proceso de nuevo.

Tras el uso del inhalador es conveniente lavar la cara del niño para eliminar los restos del medicamento que pueden irritarle la piel, y limpiarle la boca. En lactantes basta con ofrecerles un poco de agua o leche materna. Si ya es mayor para usar cepillo de dientes mejor, sino puedes pasarle una gasita húmeda por el interior de la boca.

Uso de la cámara de inhalación con boquilla

En niños más mayores se utilizaran cámaras de mayor tamaño y con boquilla como Volumatic, Fisonair y Aerochamber.

El uso de la cámara es muy similar a cuando lo hacías con mascarilla pero ahora, como el niño es un poco más mayor, seguramente colaborará más:

– Agita el inhalador y acóplalo a la cámara. Es muy importante que lo agites bien para que el medicamento se mezcle bien y la dosis sea la correcta.

– El niño tiene que estar sentado con la espalda recta o de pie.

– Primero tiene que espirar (expulsar el aire) suavemente. Nosotros cuando hacemos el entrenamiento en la farmacia les decimos que echen el aire como si fuesen a soplar una tarta. Es la mejor manera de que lo entiendan.

– Ofrécele la cámara y que se la ponga horizontal con la boquilla en la boca y los labios cerrados.

– Aprieta el pulsador una sola vez.

– Aquí el niño tiene que inspirar lenta y profundamente unos 4 o 5 segundos. Nosotros les decimos que chupen de la pajita como si estuviesen bebiendo un zumo. En los más peques sirve respirar por la boca de forma normal unas 5-7 veces.

– Tras “chupar de la pajita” se quita la cámara de la boca, y debe mantener el aire unos segundos. Luego expulsar el aire lentamente.

– Si es necesaria una segunda dosis, hay que esperar entre 30 segundos y un minuto, volver a agitar el inhalador, y repetir el proceso

– Al final anima al pequeño a enjuagarse la boca y lavarse los dientes.

 camara de inhalación con boquilla

¿Cómo se limpian las cámaras de inhalación?

Las cámaras de inhalación hay que limpiarlas a menudo, para eliminar los restos de medicamentos que se quedan adheridos a las paredes.

Límpiala una vez a la semana, con agua y jabón. Algunos modelos se pueden meter en el lavaplatos. Seca todas las piezas al aire sobre un paño limpio (no secar con un paño, trapo o papel)

No debes guardar las piezas de la cámara montadas hasta que estén completamente secas, para evitar el crecimiento de bacterias y  gérmenes.