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SOS! Se me escapa el pis al estornudar!!

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Suelo pélvico en el embarazo (1): factores de riesgo de incontinencia urinaria de esfuerzo

pérdidas orina estornudoSi estás embarazada puede que te esté llegando mucha información sobre la necesidad de cuidar tu suelo pélvico. Puede que te estés preguntando qué es lo que implica esto, o qué tipo de ejercicios tienes que hacer para llegar al parto de la mejor manera posible. O quizá seas más escéptica y te plantees sí realmente es necesario.

El suelo pélvico es el gran desconocido a lo largo de la vida de las mujeres, y también en el periodo del embarazo, el parto y el posparto. Puede ocasionar disfunciones diversas,

– desde dolores pélvicos durante el embarazo por ser parte de la unidad funcional lumbo-sacra (dolor de espalda y cadera, dolor en la zona púbica y en la ingle)

– alteraciones en las contracciones uterinas.

– prolapsos uterinos en la menopausia (desplazamientos del útero hacia la vagina)

– y patologías de incontinencia urinaria, bien en la gestación o en periodos más tardíos.

El suelo pélvico es una estructura compleja que no solo permite el paso de la orina y las heces en los momentos apropiados, sino que es necesaria para la actividad sexual, la concepción y la fertilidad, así como para el periodo expulsivo en el parto vaginal.

La prevención durante el embarazo y el tratamiento después del parto será fundamental para evitar la debilidad y el deterioro del suelo pélvico. De hecho, embarazo y parto son los principales factores de riesgo para padecer una incontinencia urinaria de esfuerzo.

En el artículo de hoy me centraré en la incontinencia urinaria (pequeñas pérdidas involuntarias de orina) que se produce en el embarazo y cómo podemos prevenirla. En los siguientes artículos hablaremos del masaje perineal para flexibilizar el canal del parto y cómo prevenir prolapsos en la vejez.

La incontinencia urinaria de esfuerzo se produce en el embarazo, tras lesiones vaginales posparto o ante un aumento progresivo del descenso hormonal de la menopausia.

Se  diagnostica cuando la pérdida de orina se origina coincidiendo con el aumento de la presión intra-abdominal ante cualquier esfuerzo (reír, estornudar, cambios posturales, coger peso…)

La incontinencia urinaria en el embarazo

Puede aparecer por falta de tono de la musculatura del suelo pélvico. Si se debilita el suelo pélvico, la situación de la vejiga y la uretra desciende dentro de la pelvis y, ante un aumento de la presión intra-abdominal (como puede suceder al toser, reír, coger peso, correr…), el esfínter no puede cumplir el reflejo de cierre uretral, de modo que el porcentaje de pérdidas de orina aumenta considerablemente.

En la figura vemos la situación fisiológica normal A y la situación de hipotonía y descenso de la musculatura del suelo pélvico B. En el dibujo B, ante cualquier aumento de presión es muy fácil tener incontinencias urinarias, ya que no puede producirse la contracción refleja del suelo pélvico ante el aumento de presión intra-abdominal.

musculatura suelo pélvico

Durante el embarazo, y sobre todo en el último trimestre, el incremento de presión en la vejiga ante el aumento de tamaño del útero suele incrementar la frecuencia miccional, por lo que el hecho de que aumente el número de micciones diarias es considerado normal. (Con una ingestión normal de líquidos, un ritmo de entre 6 y 8 micciones diarias se considera fisiológicamente normal.)

El embarazo puede considerarse como un factor de riesgo independiente del parto para disfunciones urinarias por alteraciones de la postura y del suelo pélvico, las embarazadas que padecen pérdidas durante los primeros 3 meses pueden ser candidatas estupendas a padecer incontinencias en algún periodo de su vida.

La incontinencia urinaria tras el parto vaginal

El parto vaginal es uno de los factores de riesgo responsable de los prolapsos y de las incontinencias de esfuerzo. Existe una estrecha relación entre el número de partos y el grado de lesión del suelo pélvico.

Esta relación se acentúa en casos de partos traumáticos o instrumentales (en los que haya sido necesario el uso de fórceps, espátulas, etc.). Las lesiones del periné debidas a la distensión que se produce en el periodo expulsivo pueden afectar a los elementos cutáneos (piel, mucosa vaginal), a los elementos ligamentarios, a los nerviosos y a las estructuras musculares.

Conclusiones

En el embarazo el suelo pélvico debe ser firme y estable, para prevenir lesiones durante el parto. Se trabajará el tono y la fuerza para mantener las vísceras en su posición fisiológica, para guiar la cabeza del feto en el canal del parto y para mantener la continencia urinaria.

Durante los últimos 3 meses, se añadirá a lo anterior un tratamiento para flexibilizar el canal del parto. Durante el parto el suelo pélvico debe ser elástico y flexible, de modo que pueda adaptarse a la cabeza fetal manteniendo su tono firme para proteger lesiones por elongación. Los músculos elevadores del ano del suelo pélvico guían la rotación del feto y la presentación de la cabeza fetal. La falta de relajación de estos músculos ralentiza la expulsión del feto, y es la responsable de desgarro perineal.

¿Y cómo ejercito el suelo pélvico para mantener la continencia urinaria?

Aquí el fondo de la cuestión, después de tal retahíla soporífera llegamos a ¿qué podemos hacer nosotras para evitar las molestas fugas de orina, evitar la episiotomía, que el parto tarde menos y evitar que se me caiga la vagina? uffff…

Son muchas las medidas físicas que se pueden aplicar para proteger nuestro periné, pero el masaje perineal y los ejercicios de suelo pélvico son las dos técnicas más recomendadas para este fin.

Algunas personas no logran localizar correctamente los músculos del suelo pélvico y en lugar de contraer muchas veces empujan hacia fuera, lo que puede incluso agravar el problema de incontinencia o prolapso.

Se ha desechado la enseñanza del pipi-stop durante las micciones como forma de aprendizaje para la concienciación de la contracción del suelo pélvico para evitar problemas de retenciones urinarias o vaciamientos incompletos que pueden ser motivo de infecciones urinarias.

El uso de bolas chinas especiales de uso terapéutico o los conos vaginales realizan la misma función que los ejercicios de Kegel, que consisten en la contracción del músculo pubocoxígeo. Producen un ejercicio de kegel involuntario y sin esfuerzo.

Aunque mucha gente piensa que son juguetes sexuales, en realidad son un instrumento terapéutico que nos ayuda a fortalecer la musculatura pélvica y tonifican nuestras paredes vaginales, que tienen influencia sobre la salud y vida sexual femenina.

Cómo elegirlas va a depender del peso de las bolas o conos vaginales y el estado de nuestra musculatura pélvica.

Pelvicgym y Pelvimax están especialmente recomendadas para después del parto mientras que los conos vaginales Lady System han demostrado ser muy eficaces, especialmente en el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo moderada o prolapso.

Y las bolas Pelvimax Mini debido a que su peso es intercambiable están más dirigidas a mujeres menopáusicas o que sufren de sequedad vaginal.

Los conos vaginales son  más fáciles de colocar pues son más pequeños que las bolas chinas, pero también más difíciles de retener. A diferencia de las bolas chinas es un único elemento que se debe sostener en el interior de la vagina.

Os pongo un pequeño resumen de los pesos para facilitar la elección:

Pelvicgym (cada esfera tiene un diámetro de 3,57 cm y un peso de 33,7g, en total de las dos esferas 67,4gr)

Pelvimax (cada esfera tiene un diámetro de 3,4cm y un peso de 44gr, en total 88gr)

– Los conos vaginales también conocidos como pesos vaginales LadySystem constan cinco pequeños conos de idéntico tamaño pero distinto peso (4,9 gr, 20gr, 32gr, 44gr y 55 g.). La forma de los conos vaginales es muy anatómica. Ni te das cuenta que llevas las pesas puestas.

Pelvimax Mini contiene dos esferas individuales (una bola de 3 cm de diámetro con 39 gramos de peso y la segunda bola con 2,7 cm de diámetro y 24 gramos de peso).  Además el sistema permite unir las dos bolas entre sí , por lo que tenemos algo parecido a tres juegos de bolas (en total 63gramos).

Por tanto, una buena terapia de ejercicios de suelo pélvico usando bolas chinas o conos vaginales significa un éxito seguro. Los datos que manejamos hablan de que en un 90% de los casos de patología del suelo pélvico los síntomas desaparecen o remiten cuantitativamente. Mediante unos minutos al día, y pasadas unas semanas, podremos observar una clara mejoría en nuestro tono muscular.