Nuestra mochila de hospital…

Día previsto de nacimiento de MartinaEntramos en la última semana! Y como somos muy previsores (o no…), esta última semana ya hemos preparado nuestra mochilita con todas las cosas para salir corriendo al hospital. Eso mamá, porque papá no tiene preparado nada ;-), y también es importante que no se olvide de lo básico por si el parto se retrasara, sobre todo teniendo en cuenta que el último duró, nada más y nada menos que 16 horitas….

En cualquier caso la monitorización materno-fetal no muestra ninguna contracción, por lo que aunque tengamos todo preparado creo que nos tocará esperar. El último mes de embarazo se está caracterizando por el nerviosismo tanto de papá como de mamá. Desde hace unos días sabemos que Martina puede nacer en cualquier momento, pero ese momento nunca llega y estamos muy muy impacientes 😉

Por otro lado aún no nos hacemos a la idea de que, en muy pocos días, seremos cuatro en la familia. Mamá, aún sintiéndola en su tripita, no llega a ser consciente del cambio que supondrá en nuestras vidas la llegada de Martina: volver a despertarnos por la noche, menearla en brazos para sacarle los gases, aguantar los consejos de las suegras (“esa niña está muy abrigada”, “…lo que tiene es hambre”, etc. etc ;-)) y todo esto con un hermanito que está más que ansioso por su llegada. De hecho, en la carta a Papá Noel ha pedido cosas para su hermanita, sin darse cuenta de que ella, en sí misma, es el mejor regalo que va a recibir y con quién compartirá, más que con sus papás, toda su vida….

Bueno, volviendo al tema:

¿qué ha incluido mamá en su bolsa de hospital?

  • Compresas Febus Pospart, que son muy buenas para absorber las pérdidas de los primeros días. Además, aún siendo de algodón, no se enganchan a los puntos de la episiotomía. Según mamá son las mejores.
  • Braguitas desechables Febus Pospart para los primeros días. Combinan perfectamente con las compresas Febus y son de usar y tirar.
  • Discos protectores de lactancia Simplisse de Dr.Brown’s, para evitar manchar la ropa sobre todo al principio de la lactancia. Son ideales, porque son desechables y no necesitan ningún tipo de pegamento. Con el calor del pecho se adaptan perfectamente.
  • Pasta de dientes y cepillo.
  • Champú, gel de baño, leche hidratante, desodorante y cremita de la cara (todo en formato viaje).
  • Cacao de labios, porque en el último parto terminé con los labios muy cuarteados. Me tuvieron muchas horas sin tomar agua, aunque según tengo entendido este procedimiento ya no se aplica 😉
  • Camisones, zapatillas y batita para estar lo más cómoda posible, teniendo en cuenta que es un hospital.
  • Sujetadores de lactancia.
  • Para Martina:
    • mudas individuales para cada día. Para que papá no se líe mamá ha metido cada mudita con todo lo necesario (pañales, body, pijamita, gorrito y manoplas) en bolsitas individuales (de las que utilizamos para congelar alimentos) etiquetadas con “día 1″, “día 2″, etc.
    • Buzo con tacto de terciopelo para que no coja frío cuando salga, teniendo en cuenta que es diciembre, y cuando el grajo vuela bajo… ya se sabe.
    • toquilla-chal o arrullo, muy suave para envolverla.
    • Otros productos varios: loción hidratante, toallitas húmedas, colonia Nahore Baby, un chupete talla 1 previamente esterilizado, más pañales de Huggies Newborn, toallitas de algodón para las babitas y restos de leche, y una pasta al agua para evitar que se le pegue el meconio a la piel.

Por otro lado, también tenemos preparada ya la sillita del coche, para poder traernos a Martina del hospital y el carrito con el capazo en el que, en cuanto podamos, recorreremos de nuevo la calle presumiendo de la, como decía una antigua canción, “…gaditana, gaditana, la más bonita y galana de la nación”.

😉